Diagramas
de control: Gráficos para controlar procesos
Los gráficos de control o
diagramas de control se utilizan para controlar el desarrollo de los procesos
de producción e identificar posibles inestabilidades y circunstancias anómalas.
En resumen, lo que se pretende
con este tipo de análisis es controlar los procesos para asegurarse de que
funcionan correctamente. Si la gran
mayoría de los puntos mostrados de la gráfica están dentro de los límites se
considera que el proceso está controlado. En el momento en el que uno o varios
puntos aparecen fuera de los límites establecidos o no representan una
distribución estadística gaussiana, se considera que el proceso está
descontrolado y comienza la búsqueda de la causa de su mal funcionamiento.
Cómo
interpretar una gráfica de control
En la gráfica se muestran datos del desempeño
de un proceso. Estos datos pueden ser continuos (ej: las medidas de una pieza,
o el número de piezas conformes respecto de cada lote de X unidades) o bien
también se pueden mostrar datos discretos (ej:
pieza conforme o pieza no conforme). En el caso de ser datos continuos,
se suele incluir una línea horizontal con el valor medio de referencia y dos líneas
más con los límites de control estadístico,
superior e inferior, en la gráfica.
Los límites de control se
sitúan de forma que un porcentaje fijado de los puntos estén dentro de ellos.
Estos límites suelen calcularse para incluir o bien el 75% o el 95% de los
datos:
– Límites que incluyen el 75%
de los datos: En este caso, un proceso que funcione correctamente deberá
mostrar un 75% de los valores dentro de los límites superior e inferior, un
12,5% de los valores por encima del límite superior y otro 12.5% por debajo del
límite inferior. Si se aprecia un punto
fuera de estos límites se considera como normal, pero si aparecen varios puntos
seguidos por encima o por debajo de los límites probablemente sea una situación
inusual, e indique que el proceso está descontrolado.
– Límites que incluyen el 95%
de los datos: En este caso sólo el 2,5% de los valores deben dar por encima o
por debajo de los límites. Al ser tan restrictivo, en esta situación si un dato
sale fuera de los límites significará que ha habido una circunstancia inusual
en el proceso.
Este tipo de diagramas de
control son un mecanismo para detectar si el proceso está funcionando
correctamente, o si por el contrario, se están produciendo situaciones
anómalas. Cuando una gráfica muestra una situación fuera de control, se puede
iniciar una investigación para identificar las causas y tomar una decisión que
corrija las desviaciones.
Los valores mostrados en el
diagrama, deben ser aleatorios y seguir una distribución estadística normal,
estando centrados en el la línea del punto medio y teniendo una variabilidad
que puede deberse a dos factores:
• – Común: que es inherente al proceso, y por lo tanto no
podemos evitar.
• – Especial: que causa una variación excesiva, y debe ser
corregida.
¿Cuándo
el proceso está funcionando mal?
Comúnmente se dice que un
proceso está fuera de control, y por lo tanto deben analizarse las causas del
incidente y corregirse, en las siguientes situaciones:
– Cuando hay un punto fuera de
los límites del 95%. Por definición, el 5% de los puntos estarán fuera de este
límite, por lo que este caso solo debería preocuparnos si el punto se aleja
mucho del límite o si sospechamos que hay algo mal.
– Cuando hay más de 3 puntos
seguidos fuera de los límites del 75%. En este caso, la clave está en que los 3
puntos fuera sean seguidos, lo cual debería ser muy improbable.
– Cuando se aprecian
tendencias crecientes o decrecientes en más de 4 puntos seguidos.
– Cuando más de 6 puntos
seguidos se encuentran en la mitad superior o inferior del gráfico, en este
caso el proceso está descentrado y habría que recalibrarlo.
– Cuando se aprecia que los
valores siguen un patrón, no siento estos valores aleatorios.
En todos estos casos deberían
analizarse las causas de la incidencia para ver si ha sido un caso aislado, o
bien si ha habido algún problema detrás. En este segundo caso, habrá que tomar
medidas si fuera necesario.
¿Cómo
realizar una gráfica de control?
Lo más frecuente es que en
procesos continuos automatizados, las máquinas
incluyan su propio software que nos dé ya hechos los diagramas de
control a medida que se van realizando las tareas. No obstante si no disponemos
de esto, también podemos realizar nosotros manualmente un diagrama de control
usando una Hoja de Cálculo para así poder conocer mejor el funcionamiento del
proceso en un momento dado.
Crear
una gráfica de control requiere los siguientes pasos:
1) Elegir la característica a estudio. Debe
medir la variable que queremos controlar: la longitud de una pieza, la
temperatura de una máquina, etc.
2) Tomar los datos. Deberemos recoger los
valores durante un periodo de tiempo suficiente que nos permita obtener una
visión representativa del desarrollo del proceso.
3) Introducir los datos en la hoja de
cálculo, y calcular cuál es la línea central (valor medio de los datos) y los
límites superior e inferior.
4) Representar los datos en la gráfica, y
estudiar si el funcionamiento es el correcto. Si no lo fuera por estar el
proceso descentrado (la media de los datos no es la medida que nos pide las
especificaciones) habría que recalibrar las máquinas. O bien, si la
variabilidad es demasiado alta y los productos se salen de las tolerancias
demasiado frecuentemente, habría que estudiar las causas para afinar los
resultados.
5) Volver a realizar el estudio cada cierto
tiempo para comprobar que el funcionamiento sigue siendo el correcto.
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